El parámetro más
importante de la calidad de los probióticos es
que las formas vegetativas o esporas tienen que ser viables para poderse
multiplicar en el intestino. En segundo lugar deben ser resistentes a los
antibióticos, que son administrados para que se pueda mantener la ecología
del intestino. La ingeniería genética podría ayudar a desarrollar
probióticos con propiedades especiales como la
de secretar enzimas y vitaminas en grandes cantidades. Estos productos
serían la futura generación de aditivos para piensos.
Los
probióticos han sido utilizados a lo grande
como limpiadores de estanque en la piscicultura. Las bacterias pro bióticas
directamente cogen o descomponen la materia orgánica o el material toxico y
mejoran la calidad del agua. Los cultivos microbiales
producen una variedad de enzimas como amilasa,
proteasa, lipasa, celulasa y
xilanasa en altas concentraciones que las
bacterias nativas, lo que ayuda en degradar los residuos. Estas bacterias
tienen una amplia gama de tolerancia de la salinidad, temperatura,
pH que suele existir en las operaciones de
piscicultura. El uso de antibióticos en piscicultura está prohibido debido
al rechazo de los envíos de exportación de los productos marinos. Por lo
tanto se propaga el uso de los probióticos para
contrarrestar el efecto de las infecciones virales y bacteriales en la
piscicultura comercial. Los probióticos de
estanque también tienen una mezcla especial de bacteria
desnitrificante que elimina el nitrógeno del agua, fuente principal
de alimentación del alga. Esta reducción drástica de la concentración de
nitrógeno hace difícil la floración del alga. El equilibrio entre
fitoplancton, zooplancton y la bacteria beneficiosa durante el periodo de
cultivo desempeñan un papel crucial en el mantenimiento de la salud del
estanque. Todavía no hay un parámetro definitivo para juzgar la eficacia de
los probióticos. Un conjunto de pruebas
microbiológicas rápido y fácil de utilizar sería muy útil en la evaluación
de la salud del estanque a diario.